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¿Qué obligaciones contables tiene un autónomo?

Es frecuente ver cómo algunos autónomos elaboran sus impuestos a partir de la simple suma de sus listados de facturas (expedidas y recibidas) y a continuación simplemente, rellenar y calcular el modelo de Hacienda con los resultados obtenidos. Incluso algunas gestorías actúan de la misma manera. Pero, ¿el autónomo tiene obligaciones contables? ¿Cómo debe elaborar su contabilidad?

El autónomo tiene la obligación de elaborar cada año un Libro Diario, con claridad, por orden de fechas y en euros. No tendrá la obligación de inscribir este libro en ningún registro mercantil, ni hacer públicas sus cuentas, pero la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), podrá exigirlo en cualquier momento, no sólo el del año en curso, sino los de los cuatro años inmediatamente anteriores.

El plazo de terminación del libro diario no es estricto, pero se recomienda tenerlo terminado en los 4 meses posteriores al cierre del ejercicio contable. En cualquier caso, la obligación de la presentación de las declaraciones fiscales hacen necesario que los apuntes contables estén actualizados trimestralmente.

El modelo de tributación de estimación directa simplificada, exigirá además la elaboración de los libros de facturas expedidas, facturas recibidas, de bienes de inversión y de determinadas operaciones intracomunitarias, de las que ya os hablamos en otra entrada del blog. Estos libros permiten desglosar con claridad el IVA soportado en sus compras y el repercutido en sus ventas, factura por factura tanto de proveedores como de clientes. El libro registro de bienes de inversión permitirá la regularización de las deducciones por este concepto. El libro de operaciones intracomunitarias determinará también con precisión las entregas y adquisiciones dentro de la UE, factura por factura.

Todos los libros exigidos a los autónomos por Hacienda deberán reflejar, sin excepción, número de factura, serie, fecha de expedición o recepción, nombre, apellidos, razón social y NIF de todos los proveedores y clientes. También deberán desglosar la base imponible, el IVA repercutido o soportado y especificar si está sujeto al régimen especial de criterio de caja. En caso de que la factura tenga distintos tipos de IVA, deberán aparecer las todas las bases imponibles y los distintos tipos de IVA perfectamente desglosados y coincidiendo con el total de factura.

El libro registro de bienes de inversión deberá contener los bienes adquiridos por el autónomo y que por su naturaleza y coste la Agencia Tributaria considera que no son un gasto, sino una inversión, es decir, no se van a consumir durante el ejercicio fiscal, y por tanto la deducción debe prorratearse en varios ejercicios.

Tampoco ninguno de estos libros contables tendrán que estar inscritos en ningún registro.

Sí debemos exigir siempre a nuestra gestoría o asesoría que al finalizar el ejercicio fiscal nos envíe todos estos libros, ya que deberemos guardarlos durante al menos cinco años por si nos los exige en cualquier momento la Agencia Tributaria.

A los autónomos que tributan a través de estimación directa simplificada o normal, no se les exige la contabilización de pagos y cobros de caja y bancos, con la excepción de que estén acogidos al criterio de caja. No es necesario que los libros contables recojan el control de todas las cuentas bancarias.

Aún así, es muy recomendable tener una cuenta solamente para el negocio, que no esté mezclada con la cuenta personal. En el caso de una revisión o inspección tributaria, aunque Hacienda no exige el desglose de cuentas bancarias en contabilidad, si que podrá exigir la aportación de todos o determinados movimientos de todas las que estén a nombre del autónomo, sobre todo en el caso de la utilización de un tpv, por lo que deben ser, en todos los casos, clarificadoras y coincidentes con los ingresos declarados.

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Las novedades fiscales de 2017 afectan a todos, desde ciudadanos de a pie hasta ahorradores pasando por pymes y autónomos.

Como cada año, el comienzo del ejercicio marca la entrada en vigor de nuevas normativas que conviene tener en cuenta para no pagar de más ni exponerse a una multa por parte de Hacienda.

Las novedades fiscales de 2017 más significativas son las siguientes:

Endurecimiento de los aplazamientos de deuda

Aplazar una deuda fiscal será más caro en 2017 gracias al Decreto Ley del 3 de diciembre. Las medidas se aplicarán a pymes y autónomos e imponen nuevos requisitos para poder aplazar o fraccionar los impuestos repercutidos, salvo el IVA no cobrado.

En 2017 se suprimen varias excepciones a la normativa y sólo podrás aplazar o fraccionar las deudas en los siguientes casos:

  • Las que se pagan a través de efectos timbrados.
  • Las del retenedor o el obligado a realizar ingresos a cuenta.
  • Las que se consideren créditos contra la masa en casos de concurso del obligado tributario.
  • Las que deriven de impuestos repercutidos.
  • Las que correspondan a los pagos fraccionados del Impuesto de Sociedades.
  • Las deudas en suspensión.

Recuerda que esta medida se centra en las empresas, no en los particulares. Aquí te explicamos cómo solicitar un aplazamiento de deudas tributarias.

Novedades fiscales de 2017

Subida del IBI

La nueva revisión del catastro en 2.500 municipios servirá para aumentar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles y con él subirán también hasta siete tributos diferentes que usan este dato como base para sus cálculos.

Los impuestos que se verán afectados son los siguientes: IRPF (para quienes cuenten con una segunda residencia o un piso vacío), Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, Impuesto de Sucesiones y Donaciones, Plusvalía Municipal e Impuesto de Patrimonio.

Prórroga del Impuesto sobre el Patrimonio

En 2017 habrá que seguir haciendo frente al Impuesto sobre el Patrimonio tras la decisión de prorrogar un año más este tributo.

Se mantiene la exención de tributar a quienes tengan un patrimonio inferior a 700.000 euros, excluida la vivienda habitual hasta 300.000 euros. Aquí puede ver todo lo que necesitas saber sobre este tributo.

Cambios en las deducciones para autónomos

La reforma urgente el trabajo autónomo aprobada a finales de año incluye nuevas deducciones para los trabajadores autónomos. En concreto, en 2017 se eliminan las restricciones que afectaban a los automóviles y vehículos. Hasta ahora y con la ley en la mano sólo se podían deducir los gastos del coche si estaba 100% a la actividad.

En 2017 se permitirá deducir los gastos del automóvil parcialmente afecto a la actividad. La mayoría de inspectores venía permitiendo una deducción del 50% de los gatos para estos casos. La nueva ley permitirá deducir en el IRPF los gastos del coche en los mismos términos que ahora la del IVA.

Además, también se permite deducir los suministros de agua y luz hasta un 20% para los autónomos sin local y que trabajen en casa. La medida llega un poco tarde teniendo en cuenta que el Tribunal Superior Europeo ya declaró estos gastos como deducibles, contraviniendo el criterio de Hacienda.

Cambios en el sistema de Módulos

El pasado año ya introduje innumerables modificaciones en el método de estimación directa que continúan. Las novedades fiscales de 2017 fijan los nuevos requisitos para poder seguir en el sistema de módulos, que seguirán siendo de 250.000 euros al año en término de facturación y bajarán a 150.000 euros en 2018.

Deducciones que desaparecen del Impuesto sobre Sociedades

Aunque los tipos nominales no cambian, se puede hablar de una subida del Impuesto de Sociedades por la desaparición de varias deducciones que hasta ahora podían aplicarse.

Estas son las que no debes perder de vista y que incluyen:

Limitación a la compensación de bases imponibles negativas

Las entidades con un importe neto de la cifra de negocios menor a 20 millones de euros verán como el límite para compensar las bases imponibles negativas pasa del 60% al 70% en 2017 manteniéndose el importe mínimo.

Limitación a la deducción de pérdidas por transmisión de participaciones

La posibilidad de deducir las pérdidas producidas por la transmisión de participaciones de la empresa se restringe significativamente.

Las más afectadas son las empresas que tienen una participación significativa en la otra. Ésta se entiende por contar con más del 5% de la compañía o superar los 20 millones de euros. En este caso, si al vender la participación se generan pérdidas, estas no se podrán deducir. Así se iguala la tributación de las ganancias, que no tributan para estos casos.

Sí que se podrán integrar las rentas negativas cuando se produzca la extinción de la participada y el motivo no sea una operación de reestructuración. En este caso, se minorarán en la cuantía de los dividendos que se hubiesen cobrado en los 10 años anteriores.

Limitación a la exención de dividendos y de plusvalías obtenidas en la transmisión de participaciones en entidades no residentes

Desaparece con carácter general la exención de dividendos en la participación en entidades no residentes. De hecho, sólo podrán disfrutar de ella las empresas no residentes que en su país estén sometidas a un impuesto similar al español con un tipo nominal mínimo del 10%.

Reversión obligatoria de las pérdidas por deterioros anteriores a 2013

Las empresas están obligadas a integrar en la base imponible un mínimo de la quinta parte de las pérdidas en los ejercicios posteriores al 1 de enero de 2013 y en los cuatro siguientes.

Se elimina la posibilidad de integrar rentas negativas de establecimientos permanentes en el extranjero

En 2017 se elimina la posibilidad de integrar cualquier renta negativa de establecimientos permanentes en el extranjero, incluidas las producidas por transmisión o cese.

Aumento en los pagos fraccionados

En realidad no se trata de una medida nueva, ya que se aprobó a finales de 2016. El tipo mínimo en los pagos a cuenta del Impuesto de Sociedades de abril, octubre y diciembre pasa del 18% al 23%

Fuente: Bolsamanía

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